No sé dónde leí que el alcohol es un lubricante social que nos vuelve más valientes a nosotros y más promiscuas a ellas. Ése es el principal motivo por el cual en mis encuentros fortuitos, furtivos, afortunados y livianos siempre fluye por doquier este apreciado compuesto. Por ellas. Ofezco y consumo champagne (si hay), cava (si está suficientemente frío), combinados (si no hay más remedio) o cualquier otro tipo de bebida que supere la barrera de 5,4% de alcohol by volum. Y, no falla. Aquella noche Eva, “por casualidad”, se posicionó a mi lado para pedir una ronda para su grupo de amigas. Intercambiamos unas risas mientras hablamos a gritos ya que el volumen de la música del garito superaba, con creces, los 50 decibelios permitidos por ley. La había conocido unas semanas atrás en el mismo local, Nayox, en Rovira Roure. Era muy bonita. Por supuesto, pagué ésa ronda. Me lo agradeció a cambio de un inocente beso. Unas copas más tarde volvimos a coincidir en lo que parecía una pista de baile. La voz cordial, aterciopelada y sin estridencia de Joan Osbourne regalaba una melodía muy dulce acompañada por un ritmo muy marcado que nos invitó a mover la cabeza de un lado a otro gritando “yeah, yeah, yeah”. Y mientras la Osbourne se preguntaba qué pasaría se Dios fuera uno de nosotros, Eva y yo bailábamos bastante unidos. Mi muslo se había ubicado sin darme cuenta entre sus piernas. Una temperatura muy elevada mi hizo pensar que la noche podía terminar muy bien. Seguimos bailando. Bebiendo. Riendo. Gritando. No recuerdo mucho más pero sé que algunos momentos más tarde le pedí que me llevara a casa. Cuando recuperé el sentido estábamos aparcados en una calle sin luz (hoy la llaman Alandir). La silla infantil del asiento trasero de su coche sugieró que Eva era una mamá (Papá cuidaba de Mamá mientras ésta estaba con el Campeón). Me besó. Tomó la iniciativa. Cogió mi manó. La condujo a sus pequeños pero duros pechos. Jugueteamos. Nos tocamos. Se corrió dos veces. Follamos como locos. Me corrí. Volvió a correrse.
Qué difícil es ser humilde cuando uno es tan grande!
Sólo quería contarlo.
El Campeón.

Noi, ets un crack
Catxondo!
A tu voldria trobarme de copes. Segur que no ets tan crack com dius. “dime de que presumes y te dire de que careces”
Campeón, Campeón!!!