Tucker Max

25 08 2009

Hoy me apetecía actualizar, mejor dicho resucitar, mi blog meses después de mi última entrada. Para tal fin he decidido empezar con una breve reseña de uno de los pocos libros que me he leído hasta ahora este verano. Se trata de una obra literaria que con total seguridad no pasará a la historia, que no destaca por la belleza del lenguaje utilizado por el autor, pero que sí tiene un valor especial para mí. Además hizo que me partiera de la risa, incluso en mayor medida que con las obras antológicas de Buenafuente que recogen sus mejores monólogos, por poner un ejemplo.

Todo empieza un día de octubre de 2008 cuando uno de mis compañeros de piso durante mi estancia en Edwardsville, Illinois, Estados Unidos de América, Conrad Manske– con quien tuve mis más y mis menos -me aseguró que si quería echar unas carcajadas y al mismo tiempo conocer más sobre la cultura pop y el estilo de vida de los jóvenes en Norteamérica estaba obligado a leerme: I hope they serve beer in hell by Tucker Max (Espero que sirvan cerveza en el infierno de Tucker Max). Mi compañero de piso me hizo entrega del libro como aquel que hace gala de un tesoro bien guardado con mucho orgullo que tienes ganas que otra gente vea.

Según las pertinentes explicaciones que Manske me dio en ese momento, el infame autor de esta obra maestra es un joven abogado que cansado y harto del estrés y los abusos en los despachos ahora se gana la vida escribiendo en un sitio web sobre sus aventuras sexuales, ‘excursiones’ nocturnas, anécdotas de tipo escatológico, locuras inconcebibles a lo largo y ancho de los EEUU además de miles de burradas que pasan por su cabeza. Un conjunto de pequeños relatos queMax finalmente ha podido recopilar en un libro que ha salido al mercado gracias a un editor sin decencia, principios ni escrúpulos, que no está muy bien de la cabeza, pero, que como ha quedado sobradamente comprobado sí tiene una granvista para los negocios editoriales.

Os voy a traducir a continuación la sinopsis que el autor hace sobre sí mismo y su persona obra, en la contraportada del libro:

“Mi nombre es Tucker Max y soy un gilipollas. Me emborracho excesivamente en momentos totalmente inadecuados No tengo en cuenta para nada las normas sociales. Hago lo que sea para satisfacer todos mis caprichos. Ignoro por completo las consecuencias de mis actos. Me río de los idiotas i los presumidos. Me acuesto con muchas más mujeres de lo que es seguro y razonable. Generalmente, actúo como un gilipollas furioso. Aún así, contribuyo a la humanidad de una manera muy importante: Comparto mis aventuras con el mundo”

Para conocer mejor el personaje en cuestión podéis ver esta entrevista en profundidad que le hizo la periodista Jane Skinner en la cadena Fox News el 10 de mayo de 2006.

http://www.youtube.com/watch?v=jk_p3-4jM-Q

Incluso parece un tío tranquilo y muy paradito, incluso, o no?

Durante mi estancia en América tuve mucho tiempo para hacer muchas cosas coses excepto para leer libros (que no necesitara para mis clases en la Southern Illinois University de Edwardsville). Por lo tanto, decidí llevarme las historias de Tucker hacia Lleida ya que solo había tenido tiempo para dar una ojeada a algunas páginas y aprovechándomedel hecho que mi “compañero” Conrad no se acordaba ya del préstamo que me había hecho.

Y ahora hace un mes decidí por fin dedicar parte de mi tiempo en adentrarme por completo y con continuidad en las historias del joven abogado nacido en Atlanta .Tal como era previsible el resultado de este viaje ‘literario’ ha sido el hecho que no recuerdo haber reído nunca tanto, en voz alta, leyendo un libro, en toda mi vida. Sin lugar a duda, la lectura más divertida que puedo recordar.

En mi parecer la clave está en que el propio protagonista relata, en base a sus propias memorias, una serie de sucesos; la veracidad de los cuales se esfuerza en demostrar y a demás con notable éxito; que demuestran una vez más que la realidad puede superar la ficción y hacer cambiar nuestra concepción del concepto surrealismo.

Pensad en las tan exitosas películas de la gran saga American Pie y trasladad sus historias al mundo de lo real y lo más importante, del mundo adolescente al mundo adulto. Añadidle una pizca de ingenio y unas elaboradas descripciones de ambientes, personajes y escenarios. El resultado, el más puro estilo Tucker Max.

Hay que reconocer también que la forma en que Tucker se aproxima a las historias, con constantes explicaciones ycontextualizaciones junto con miles de referencias culturales, hace que el lector llegue a conocer y comprender los hechos con gran detalle. Una manera, sin duda, más que efectiva para atrapar al lector.

Considero que es necesario conocer este personaje para saber exactamente que tipo de actitudes tendríamos que intentar disuadir en nuestra sociedad mediante la educación, los valores y el civismo. Lo que quiere en realidad, Tucker Max, en mi opinión es alertar la sociedad americana sobre la existencia de ese tipo de personajes poniéndose a él mismo como el mejor ejemplo y por medio de una sátira irreverente poner en duda los resultados del sistema educativo y los pilares de lasociedad tradicional americana, si es que existen algunos. Un tema que podría abrir muchos debates y en el que no voy adentrarme en esta ocasión.

Si alguien, con un buen nivel de inglés americano coloquial- requisito indispensable – tiene ganes de “partirse el trasero” con esta publicación, que me lo comunique, que sin ningún reparo, le prestaré el libro para que lo pueda disfrutar antes deque yo lo mande de vuelta al otro lado del charco a mi amigo Conrad Manske, cosa que me comprometo a hacer en unos meses, o en unos años.

Podéis adquirir este libro por los mecanismos habituales, entre los que destaca la página www.amazon.com y podéis conocer mucho más sobre esta autor y sus nuevos proyectos literarios en www.tuckermax.com.

Para aquellos que no estén muy familiarizados con las referencias culturales americanas, y el inglés coloquial americano, una recomendación: www.urbandictionary.com

Y ya cuando me disponía a poner la rúbrica a esta crítica literaria descubrí navegando por la red de redes que el próximo día 25 de setiembre se estrena en los EE UU no más ni menos que la versión cinematográfica de I hope they serve beer in Hell. Ya estoy impaciente para bajármela de internet. De momento, me tengo que conformar con ver el tráiler, que no tiene desperdicio.

http://www.youtube.com/watch?v=FXTmNApNrxM

Àngel López Peiró


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4 responses

25 08 2009
Rossa

Como el Campeón de este blog pero en plan guarro

26 08 2009
lolilovecarlos

Pero si todo está en inglés

30 10 2009
Anònim

384oemhvlghd,kdl.
cjcvujdddiflmfmfphjfffoñsheifit

34e

31 10 2009
fumiganlleida

ja n’hi ha prou de respirar la merda que fumiguen
ja n’hi ha prou de que ens destrossin els nuvols de pluja
ja n’hi ha prou de la vostra ignorància i el vostre silenci

http://fumiganlleida.wordpress.com/2009/10/29/barbarie-quimica-en-el-cielo-de-lleida-28-10-2009/

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